APCBOLIVIA | Mujeres y campañas

APCBOLIVIA

Agencia Plurinacional de Comunicación

Mujeres y campañas



(La Razón. Julieta Paredes*).- Se han abierto los espacios y tiempos de las campañas electorales, junto con las mentiras y manipulaciones, las propuestas y las evaluaciones. Es tiempo de proponer. Es por eso que resulta imprescindible que las mujeres del proceso de cambios revolucionarios entendamos la importancia histórica de nuestra palabra, de nuestra reflexión y de nuestras propuestas. Recalcamos que hablamos desde la mitad del pueblo boliviano, hablamos desde la mitad de las votantes que decidirán el 20 de octubre las autoridades del próximo Gobierno; hablamos desde las mujeres bolivianas.

Ya es voz común decir que cada pueblo merece sus gobernantes. Parafraseando esta idea, podríamos entender que las mujeres merecemos nuestra situación en la sociedad. Y cuando vemos las historias de violencia y discriminación que gran parte de las mujeres estamos viviendo, cabe preguntarnos si es lo que nos merecemos. Respondo de inmediato que ¡No! Pero es necesario ir a la reflexión, y les invitamos a hacerlo, ojo, a hombres y mujeres.

Cuando desde el feminismo comunitario decimos que este sistema de opresiones está construido sobre los cuerpos de las mujeres, queremos decir que debajo del hombre más discriminado, agredido y oprimido se encuentra una mujer, quien comparte con él las violencias sobre su cuerpo y su historia. Pero además de compartir, las mujeres sufrimos discriminaciones, violencias y opresiones específicas por el hecho de ser mujeres; aspecto de nuestras vidas que los hombres ya no comparten. Es más, aquellos mismos hombres reprimidos por el sistema de opresiones son los que van a discriminar, oprimir y violentar a las mujeres por el hecho de ser mujeres.

Eso es lo que tenemos que entender los que somos revolucionarios: la dimensión de las injusticias. Y no se trata de andar haciéndonos las víctimas como mujeres; de ningún modo. Se trata de analizar las relaciones de poder de las sociedades actuales y de la nuestra en particular.

La política, tanto partidaria como la no partidaria, es ejercida principalmente por los hombres. Es desde ahí que se entiende que, en democracia, las mujeres significamos votos para los hombres. Por eso, desde los partidos políticos van a lanzar alguna cosita que “entretenga” a las mujeres; pero de ninguna manera quieren discutir cambios estructurales. Por ejemplo, no quieren discutir el salario del trabajo doméstico.

El presidente hermano Evo Morales dijo alguito el 8 de marzo de este año. Alguito, pero muy confuso, sobre la instauración de la media jornada para que se atienda el trabajo doméstico y la crianza de las wawas. A lo que nosotras dijimos: ¡Claro que sí! Media jornada, pero con sueldo completo para las mujeres; y que en la otra media jornada se incorporen otras mujeres con sueldo también completo. Así también generamos empleos para las mujeres. En la campaña para la gestión 2020-2025 empecemos por eso, por tomar la palabra y valorar nuestros cuerpos, nuestro tiempo y nuestro trabajo como mujeres. ¡Fuerza mujeres!

*es feminista comunitaria.