APCBOLIVIA | Bartolinas de Tarija: “El retorno de Ramos aclarará las cosas”

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Bartolinas de Tarija: “El retorno de Ramos aclarará las cosas”



(El País).- Tras dos años de reclusión en el Centro de Orientación Femenina de Obrajes de La Paz, el viernes 1 de diciembre, la ex ministra de Desarrollo Rural, Julia Ramos, logró finalmente modificar su situación procesal, pasando de la detención preventiva a la detención domiciliaria en la ciudad de Tarija.

El dictamen le permitirá continuar su defensa e investigación que se le abrió por presuntos proyectos “fantasma” del ex Fondo de Desarrollo Indígena y Campesino (Fondioc). 

La actual ejecutiva de la Federación de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias del Departamento de Tarija Bartolina Sisa, Carmen Ortega, ante la consulta sobre esta noticia se reservó de emitir una opinión personal. Afirmó que esperará confirmar la veracidad de la información para luego verter algún criterio.

Sin embargo, indicó que las Bartolinas de Tarija desde un principio asumieron la posición de que el caso de Ramos está en manos de la justicia, y que “les alegraría que ella pueda volver para aclarar algunas situaciones de la Federación que están pendientes, y que en todo este tiempo no se han podido resolver”.

Por lo demás explicó que se reunirá con el Comité Ejecutivo de la organización, para emitir un pronunciamiento al respecto, mientras tanto el actual directorio continuará trabajando hasta cumplir su gestión en el mes de octubre del 2018, cuando se va llamar orgánicamente a renovar el directorio.

Situación legal

Desde la ciudad de La Paz, la red Erbol reportó que el abogado defensor de Ramos, Paul Gutiérrez, aclaró que la ex ministra no pagará ninguna fianza pero si deberá presentar cuatro garantes con 50.000 bolivianos cada uno, arraigo en el Servicio de Migración, presentación ante el Ministerio Público y promesa de someterse al proceso.

Dijo que Ramos logró demostrar ante la juez que durante dos años estuvo detenida, tras cumplir una labor sindical y humanitaria no remunerada, por tanto ha demostrado que no está en condiciones de cubrir alguna fianza.

“Me faltan algunos trámites para volver a mi tierra querida, con mi gente, con mis padres y mi familia”, manifestó Ramos. Al señalar que su vida en la cárcel “fue un aprendizaje de injusticia porque vivió en carne propia. Voy a seguir diciendo soy inocente y voy a salir adelante”.

El Ministerio Público imputó a Ramos por los supuestos delitos de contratos lesivos al Estado, enriquecimiento ilícito de particulares con afectación al Estado, favorecimiento al enriquecimiento ilícito e incumplimiento de deberes, y conducta antieconómica al autorizar el desembolsó 7.5 millones de bolivianos para proyectos del ex Fondo Indígena.